Siurana, un pueblecito de cuento en las montañas de Prades, en el Priorat (Tarragona), está considerado uno de los pueblos más bonitos del territorio catalán, tanto por su interés cultural como por su magnífico entorno de gran belleza natural. Su situación privilegiada, en un peñón de piedra caliza de 730m de altura encima del río y alrededor de valles y acantilados, fue estratégica para ser la última fortificación de la reconquista de Cataluña ante los musulmanes en el 1153.



